Diana L.

La terapia del Árbol de la Vida ha sido un poderoso descubrimiento. Dos sesiones con un gran poder, porque me han ayudado a descubrir qué está sucediendo y por qué, además de comprender y encontrar ese mapa que te lleva a superar esos karmas y aprendizajes más dolorosos. Me he sentido más centrada, tranquila e integrada, con una cohesión y coherencia del Alma. He recuperado la esperanza de que hay una salida y solución a lo que yo ya creía imposible.
He sentido una serie de movimientos y cambios en mi vida mágicos. He vuelto a conectar con Dios. Incluso hubo ayudas y apoyos, como los Arcángeles, que se «activaron» ya antes de la sesión y no me había dado cuenta. Gracias Virginia por tu profundidad, profesionalidad y por tanto amor que pones en todo.

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